La respuesta corta

Si casi nunca cambias tu carta y una imagen artesanal encaja con tu negocio, una pizarra o un buen cartel impreso te sirven perfectamente. Si cambias precios o productos con frecuencia, tienes varias pantallas o quieres mostrar tus productos estrella con foto o vídeo, gana el menú digital. La mayor ventaja no está en la imagen, sino en cuánto esfuerzo y dinero te cuesta cada cambio.

Las cuatro opciones, una junto a otra

PizarraCarta impresaCaja de luzMenú digital
CompraBajaBaja a mediaMediaPantalla y reproductor
Costes continuosTiza, tiempoImprenta con cada cambioPaneles nuevos, lámparasSuscripción por pantalla
Cambiar un precioBorrar y volver a escribirRediseñar e imprimir de nuevoPanel nuevo o pegatinasEn el panel, visible en aproximadamente un minuto
Foto y vídeoNoFotoFotoFoto y vídeo
LegibilidadDepende de la letraBuenaBuena, iluminadaBuena, iluminada
Necesita electricidad e internetNoNoElectricidadElectricidad e internet

Pizarra: ambiente, pero mucho trabajo manual

Ventajas: barata, no necesita electricidad y una pizarra da una imagen personal y artesanal. Para una sugerencia del día o la sopa del día que va cambiando es rápida y flexible.

Inconvenientes: todo depende de la letra de quien se encarga de la pizarra. Reescribir una carta completa con precios lleva tiempo, y los restos de tiza borrada la hacen parecer descuidada. A distancia o con poca luz, la tiza se lee peor. No puedes mostrar fotos de los platos.

Carta impresa y caja de luz: limpias, pero rígidas

Ventajas: un cartel impreso profesionalmente o una caja de luz con paneles tiene un aspecto limpio y coherente. Además, una caja de luz se lee bien en un espacio oscuro. No necesita internet.

Inconvenientes: cada subida de precio, producto nuevo o promoción de temporada implica rediseñar, imprimir y volver a colgar. Eso cuesta dinero y, sobre todo, tiempo, así que los negocios suelen aplazar los cambios y acaban con precios tapados o una pegatina escrita a mano. En la comparativa de costes de un menú digital te explicamos cómo comparar esos gastos de imprenta con una suscripción.

Menú digital: flexible, con costes continuos

Ventajas:

  • Modificas tú mismo productos y precios en el panel, desde cualquier ordenador. La pantalla recoge el cambio en aproximadamente un minuto.
  • Combinas una tabla de precios con texto, fotos y vídeo. Un vídeo corto de tu producto estrella llama más la atención que una línea de texto.
  • La carta siempre está limpia y coherente, esté quien esté de turno.
  • Eliges horizontal o vertical y ajustas el diseño sin encargar nada.

Inconvenientes, siendo sinceros:

  • Necesitas una pantalla y un reproductor Android, además de electricidad e internet en ese punto.
  • Hay una suscripción continua por pantalla. Lo que cuesta en Narrow.TV lo ves en los precios actuales.
  • Diseñar un buen menú lleva tiempo la primera vez. Las plantillas ayudan, pero tienes que aportar tú tus productos y fotos.
  • Una pantalla puede reflejar con luz solar o con lámparas intensas; fíjate bien en la ubicación.
  • No hay integración con tu caja. Los precios los cambias en el panel, no automáticamente desde tu TPV.

Lo que se suele olvidar

  • El tiempo también cuenta. Una pizarra es barata en material, pero alguien tiene que mantenerla. Suma esas horas cuando compares.
  • Los cambios aplazados cuestan dinero. Quien teme la nueva tirada de imprenta suele subir precios más tarde de lo necesario. Con un menú digital, ajustar un precio es cuestión de minutos.
  • Una pantalla también es un cartel. Un menú digital no tiene por qué ser recargado ni llamativo. Un diseño sobrio con una imagen de fondo tipo pizarra puede encajar igual de bien en un negocio artesanal.

Qué opción encaja con tu negocio

  • Carta pequeña que casi nunca cambia: un cartel impreso o una caja de luz suele ser suficiente.
  • Sugerencias del día variables, resto de la carta fijo: una pizarra para las sugerencias, quizá junto a un cartel fijo.
  • Carta grande, cambios de precio frecuentes o promociones: un menú digital es lo que más quebraderos de cabeza te ahorra. Piensa en locales de comida rápida y bares, cafeterías y negocios de comida para llevar.
  • Varias pantallas sobre el mostrador: para cada pantalla creas un diseño de menú, por ejemplo platos calientes, fríos y bebidas. Los cambios los haces en un solo sitio, en el panel.

Combinar también funciona muy bien. La pizarra en la puerta para dar ambiente, el menú digital sobre el mostrador para la carta fija.

Pruébalo tú mismo

Si aún tienes dudas, pasa tu carta actual a formato digital en una sola pantalla. Con la prueba gratuita de 30 días creas un menú con la tabla de precios y ves cómo queda en tu local. Cómo hacer que ese diseño sea legible y atractivo lo explicamos en los consejos para un menú digital. Encontrarás más sobre el software en la página de menús digitales.

Preguntas frecuentes

¿Es un menú digital más caro que una pizarra?

En compra y en gasto mensual, sí: necesitas una pantalla, un reproductor Android y una suscripción. A cambio, modificas precios y productos sin reescribir nada ni volver a imprimir.

¿Cuánto tarda un cambio de precio en aparecer en un menú digital?

Con Narrow.TV modificas productos y precios en el panel online. El reproductor comprueba cada 60 segundos si hay contenido nuevo, así que el cambio aparece en pantalla en aproximadamente un minuto.

¿Qué inconvenientes tiene un menú digital?

Necesitas electricidad e internet para aplicar cambios, hay un coste de suscripción continuo y una pantalla puede reflejar con luz intensa. Además, diseñar un buen menú lleva tiempo la primera vez.

¿Puedo combinar una pizarra y un menú digital?

Sí. Muchos negocios mantienen una pizarra para las sugerencias del día o por ambiente y usan un menú digital para la carta fija con precios, fotos y vídeo.